La Psicología Positiva representa una innovación dentro de la Psicología. No es una perspectiva nueva, el bienestar y la felicidad han sido campos de estudio y reflexión desde Platón. La sociedad actual se basa en el concepto de estado de bienestar y las organizaciones e instituciones se hacen eco, entre ellas la OMS, que define la salud como “un estado de bienestar físico, mental, y social completo, y no sólo la ausencia de enfermedad e incapacidad, sino un estado positivo que concierne al individuo en sí mismo en el contexto de su vida" (Organización Mundial de la Salud, OMS,1946). Una definición completa de la Psicología Positiva es la de “estudio científico del funcionamiento humano óptimo” (Ken Sheldon, Barbara Frederickson, Kevin Rathunde, Mike Csikszentmihalyi, and Jon Haidt, 1999). Hasta hoy los esfuerzos de los profesionales e investigadores se habían centrado casi exclusivamente en reducir o eliminar todo aquello que generaba malestar y desadaptación, gracias a los avances en las ciencias de la salud se ha observado que este modelo es mucho más eficaz cuando se complementa con estrategias que trabajen la optimización de los recursos, de las fortalezas que todas las personas tienen presentes. |
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Cada vez disponemos de más herramientas de trabajo para potenciar las fortalezas. Esta línea de intervención es fundamentalmente preventiva, dota al individuo de estrategias que le permiten manejar de forma eficaz los retos de la vida diaria contribuyendo así a la percepción de autoeficacia (confianza en las propias capacidades) y a una visión optimista del entorno y uno mismo. Hoy en día una de las personalidades más representativas dentro del ámbito de la Psicología Positiva es Martin Seligman, que ha orientado sus esfuerzos a la investigación mundial de las fortalezas a través de la Universidad de Pennsilvania. Otros autores representativos son Mihalyi Csikszentmihalyi, Christopher Peterson, Ed Diener, Tal Ben-Shahar y Chris Peterson entre muchos otros. |
